jueves, 31 de enero de 2013

La Cima de los acantilados es el pueblo del Autor

Cuando conoces Marcel Fité (Coll de Nargó, 1949), enseguida te das cuenta que la sinceridad es el denominador común de todo lo que dice y escribe.Historias de velador y La cima de los acantilados están escritos directamente desde el corazón, con ese aire de nostalgia de quien no niega el futuro pero que lamenta la pérdida y el inexorable olvido de unas tradiciones y unas formas de vida. Elalmadiero , el Meler , el acordeonista o el sastre configuran una geografía sentimental que Fité intenta recuperar en sus obras. En La cima de los acantilados , el telón de fondo es el paisaje del Alt Urgell y los auténticos protagonistas, los almadieros, de los cuales los habitantes de Vilareny ─ nombre literario de Coll de Nargó ─ intentan recuperar el espíritu para que no caigan en el pozo del olvido. Con estos elementos se podría esperar una novela costumbrista en exceso, que podría llegar a cansar al público adolescente al que en principio va dirigida, pero la habilidad del escritor nos proporciona una trama de misterio ágil y entretenida. El resultado es una historia brillante y llena de referentes culturales e históricos, que tiene la virtud de hacerte reflexionar sin que te des cuenta y que, por si fuera poco, te mantiene la atención hasta el desenlace.

No hay comentarios:

Publicar un comentario